Claves para prevenir la fuga de información

La fuga de información en entornos personales o empresariales ha dejado de ser una molestia para convertirse en una amenaza para gerentes y equipos de TI. Sin importar su tamaño o actividad económica, cualquier empresa que ejecute aplicaciones o software tanto de forma local como alojadas en la nube , corren un alto riesgo de exposición a través de la filtración de los activos críticos que pueden llegar a definir su futuro.

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En este sentido, además de los pasos fundamentales para proteger los activos informáticos dentro de la organización, como los firewalls de red, las tecnologías de seguridad efectiva o una cultura de la seguridad pueden ser de gran ayuda para prevenir la fuga de información.

A continuación, te explicamos qué es exactamente la fuga de información, qué riesgos supone para tu empresa, cómo detectarla y cómo prevenirla. 

¿Qué significa fuga de información?

Los conceptos de fuga de información, escape de datos o filtración de información hacen referencia a la pérdida de datos sensibles o confidenciales, los cuales podrían caer en manos de personas no autorizadas para acceder a ellos. 

La información perdida o filtrada puede ser de diversa naturaleza: datos personales, información sensible o hasta secretos empresariales, pero siempre conlleva algún nivel de riesgo. 

Causas y consecuencias de la fuga de información

 

Las fugas de información se pueden clasificar en función del origen de su causa y la intención que la acompaña. 

Causas

Las causas de una fuga de información pueden ser de origen: 

  • Interno: si una persona de la organización filtra estos datos sensibles o falla algún equipo.
  • Externo: la fuga de información se ha producido por un fallo externo a la empresa, por ejemplo, por culpa del error de algún proveedor.

Sea cual sea el origen de esta fuga de información, la intencionalidad puede ser:

  • Deliberada: en estos casos, son acciones por parte de personas o empresas que buscan generar algún tipo de daño, ventaja o perjuicio sobre la organización. 
  • Involuntaria: se produce cuando la develación de datos recae en un accidente o alguna acción que tenía una intención distinta, pero ocasiona la fuga de información.

Consecuencias 

Dependiendo del origen y la intencionalidad detrás de una fuga de información, así como la naturaleza de los datos perdidos, podemos encontrar las siguientes consecuencias

  • Pérdidas económicas: bien sea por sanciones por parte de instituciones reguladoras, pagos por rescates de ransomware, pago de investigaciones para detectar la fuga, etc. 
  • Pérdida de reputación: una pérdida de datos sensibles para clientes o para la empresa puede implicar una pérdida de confianza de los inversores o socios. 
  • Pérdida de competitividad: si se produce una filtración de datos comerciales o de planes empresariales, puede disminuir la ventaja competitiva ante otras organizaciones de la competencia. 
  • Pérdida de seguridad: la fuga de información o de datos sensibles puede dejar vulnerable algunos niveles de seguridad, permitiendo la entrada a otros riesgos cibernéticos, como el spear phishing o el acoso digital. 

¿Cómo detectar la fuga de información?

Entre las medidas para detectar una fuga de información , debes tener en cuenta lo siguiente: 

  • Hacer un monitoreo permanente y continuo de los softwares, redes y aplicaciones, utilizando sistemas de detección y de movimiento de datos. 
  • Educar al personal en materia de ciberseguridad y en la aplicación de cláusulas de confidencialidad. 
  • Utilizar herramientas para el rastreo de información confidencial que se haya publicado o que se pueda estar negociando a espaldas de la empresa. 
  • Implementar sistemas de alertas en tiempo real para que los responsables de la ciberseguridad puedan detectar accesos no autorizados o modificaciones sospechosas en los datos sensibles de la empresa. 

¿Cómo prevenir la fuga de información?

La fuga de información es un riesgo de seguridad complejo que las empresas deben atender con medidas en el plano organizativo, técnico y legal . A continuación, revisamos los tres niveles de prevención en la fuga de datos que toda empresa debe considerar. 

Prevención organizativa

Las acciones de prevención organizativa las deben llevar a cabo los distintos equipos y departamentos que forman parte de la cultura de ciberseguridad que debe tener la organización. 

Entre estas medidas de prevención organizativa, podemos destacar: 

  • Identificar los datos críticos: las organizaciones deben aprender cómo identificar sus datos críticos. Esto permite categorizar cuáles son los datos que requieren mayor protección y cómo utilizar el software de prevención de pérdida de datos (DLP) para proteger cualquier información sensible de la organización o negocio.

En este sentido, dado que el DLP depende en gran medida de una clasificación adecuada de la información, las organizaciones necesitan contar con una estrategia de protección de datos, principalmente dirigida a documentos confidenciales y a su manejo . Esta es una estrategia progresiva que se realiza paso a paso hasta obtener la madurez y control sobre la información.

  • Establecer protocolos: toda empresa debe establecer protocolos adecuados que permitan analizar riesgos, evaluar amenazas y determinar medidas para garantizar la seguridad en el manejo de datos sensibles. Estos protocolos deben contener tanto la preparación y medidas preventivas, como el plan de respuesta de gestión ante una eventual fuga de información. 

En primer lugar, se clasifican los tipos de datos a las políticas concisas de la organización conforme al giro comercial o industrial al que se pertenece. Hay que dar prioridad a los módulos pequeños y a los puntos finales clave para proporcionar a los empleados oportunidades de aprendizaje antes de una implementación más amplia. Luego se debe tomar un período de revisión objetivo para los resultados iniciales.

  • Educar al personal en buenas prácticas: garantizar que el personal y los equipos de todos los departamentos tengan prácticas de seguridad digital minimiza exponencialmente los riesgos de fuga de información. 

Tener profesionales entrenados en una cultura de seguridad digital evita los accidentes y la pérdida no intencional de datos. Además, asegura una adecuada implementación de los protocolos previstos. 

Prevención legal

Las medidas legales deben ser tomadas en cuenta al momento de prevenir y gestionar fugas de información. En este aspecto, podemos mencionar al menos dos elementos que se deben tener en cuenta: 

  • Conocer y adoptar la normativa vigente: es importante que el departamento legal tenga en cuenta la normativa vigente, tanto local como internacional, para el resguardo y protección de datos . Esto permitirá hacer una gestión más eficiente y tener elementos adecuados para la prevención de la fuga de datos. 
  • Tener contratos de confidencialidad: establecer acuerdos de confidencialidad es un recurso legal que muchas empresas utilizan para agregar un nivel más de protección ante posibles fugas de información. Estos acuerdos pueden ser establecidos tanto con el personal de la organización como con los socios estratégicos y proveedores de servicios

Prevención técnica

El nivel técnico es fundamental para prevenir cualquier tipo de fuga de información o de datos sensibles. Las medidas tecnológicas deben ser configuradas por expertos y, si es necesario, se debe recurrir a una asesoría especializada. 

Entre las principales medidas tecnológicas, podemos mencionar: 

  • Utilizar controles de acceso: debido a que el pirata informático promedio realiza un reconocimiento dentro de una red durante seis meses antes de realmente violar un sistema, las empresas deben identificar un comportamiento anómalo antes de que ocurra una violación a los datos. Por ello, se debe controlar de cerca el tráfico en todas las redes y equipos de la empresa, así como hay que habilitar la capacidad y herramientas para descubrir, asignar y rastrear automáticamente lo que se implementa en toda su infraestructura de red, servidores, bases de datos, entre otros, para obtener una imagen del comportamiento de la red informática de tú organización.

En este sentido, las herramientas de supervisión del acceso y la actividad , ayudan notificando a los administradores con señales e indicadores que les advierten cuándo un usuario dentro de su infraestructura de red descarga, copia o elimina información. 

Asimismo, una solución de monitoreo de la actividad de las bases de datos (DAM) puede proporcionar otra capa de protección detectando acciones no autorizadas. Mientras que el punto clave de un DLP está en la red y los puntos finales, DAM se enfoca en la actividad de la base de datos. El uso simultáneo de ambas soluciones proporciona una protección más amplia a través del uso estratificado de monitoreo y alertas, y bloquea usuarios o actividades sospechosas de forma remota. 

  • Implementar el cifrado: para el manejo adecuado de datos sensibles, las empresas deben encriptar cualquier información privada, confidencial o delicada. Si bien el cifrado no es impenetrable, sigue siendo una de las mejores formas de mantener la seguridad de los datos. Un proceso de cifrado y administración de claves de acceso implementado cuidadosamente hace que los datos robados sean ilegibles e inútiles.

La habilitación del cifrado en diferentes puntos de la red, incluidos los datos en reposo y en tránsito, puede proporcionar una protección significativa incluso contra los ataques más avanzados. Las empresas deben implantar un sistema de defensa en capas a través de redes encriptadas, administradas y monitoreadas. 

  • Bloqueo de red: ser capaz de bloquear la red debe ser el foco principal de los esfuerzos de prevención . Con el aumento de la tecnología móvil, la fuga de información también está experimentando un aumento. Si bien muchos empleados conocen los pasos que se deben seguir para proteger los datos confidenciales, algunos simplemente no reconocen que sus prácticas son inseguras. Esto puede mitigarse mediante tutoriales frecuentes y pruebas de campo sobre la aplicación de las prácticas de seguridad de información que estableció la organización para el cuidado de los datos y cumplimiento de normas o regulaciones. 
  • Endpoint: dado que los datos también dejan a las redes a través de los equipos de cómputo de los usuarios finales de la infraestructura de TI, las empresas pueden administrar de manera más efectiva el riesgo de fuga de información eligiendo soluciones para la prevención de la pérdida de datos (DLP). Estas monitorean y actúan en estos equipos de cómputo móviles o de escritorio , lo que permite que el personal de TI determine qué información confidencial se va, cuándo y a través de qué canal o dispositivo en específico conforme a las reglas de cumplimiento definidas en la organización para la protección de los datos.

En Alestra, como #EspecialistasenCiberseguridad, podemos ayudar a tu negocio a protegerse de fugas de información. Gracias a nuestras Soluciones de Ciberseguridad , podrás abordar todos los desafíos de seguridad de la información en un entorno cada vez más digitalizado: desde la identificación de los riesgos hasta la implementación de medidas de protección avanzadas para prevenirlos, detectarlos y combatirlos.

Además, estamos #ConectadosContigo y ponemos a nuestros expertos a la disposición de tu organización para asesorarte según las necesidades específicas de tu negocio, con el fin de evitar poner en riesgo tanto la información como la operación total del mismo.

 

José Juan Marroquín Paz

Jose Juan Marroquín Paz

Gerente Ciberseguridad

Es Master en Ciencias Computacionales con especialidad en Teleinformática e Ingeniero en Electrónica y Comunicaciones por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene más de 29 años de experiencia en el ramo de las Telecomunicaciones y Tecnologías de Información. Cuenta con certificaciones de Managed Service Provider Professional y CompTIA Security+, así como experiencia en la Integración y Automatización de Sistemas, Logística, Control de Calidad en petroquímica, bioquímica, farmacéutica, científica-médica, analítica y ambiental. Forma parte de Alestra desde 1996 y actualmente se desempeña como Gerente de Estrategia de Ciberseguridad.

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